crancafú. Voz onomatopéyica que utilizaban los músicos afroargentinos para denotar que una página estética se hallaba bien lograda, que su ritmo era ágil y el más adecuado a su tempo. En tales casos se expresaba: “Esto tiene mucho carancafú”, como en la música afroestadounidense se diría: “Tiene mucho swing” y en la brasileña “mucha bossa”.
Decir de la mejor manera lo que se quiere comunicar
En búsqueda del corrector hermafrodita
El diccionario de la Real Academia Española define la palabra hermafrodita así:
hermafrodita. (Del fr. hermaphrodite).
1. adj. Que tiene los dos sexos.
2. adj. Dicho de una persona: Con tejido testicular y ovárico en sus gónadas, lo cual origina anomalías somáticas que le dan la apariencia de reunir ambos sexos (acepción usada también como sustantivo).
Mirando los clasificados del día encontramos la “perla” que ilustra este comentario. Según lo que dicta este aviso publicado en un conocido sitio web, una agencia busca un corrector y solicita en su aviso un requisito bastante inusual, dice literalmente: “Nos orientamos hacia una persona de ambos sexos”, lo cual se entiende como la búsqueda de una persona hermafrodita.
Estamos seguros de que no quisieron decir esto, sino algo como: nuestra búsqueda está orientada a personas de ambos sexos, donde se entiende que el pedido está orientado tanto a hombres como a mujeres.
Sobre el sustantivo común
Hoy, mientras veía una entrevista realizada a un famoso productor de comedias musicales, escuché que este mencionaba la palabra "adolescenta". Acto seguido comencé a reflexionar acerca de lo común (y tentador) que puede ser cambiar la desinencia a ciertos sustantivos invariables. Así podría decir "estudianta", "dentisto", o "testiga". Para aclarar esto un poco, vamos a señalar las particularidades de los sustantivos de género común y oposición mediante el artículo.
Podemos encontrar sustantivos comunes terminados en:
–ante y –ente: estudiante, comerciante, adolescente, paciente, etcétera
–ista: dentista, pianista, contratista, oficinista, protagonista, etcétera.
(Aclaramos que la RAE acepta la variante modista-modisto).
–iatra: foniatra, psiquiatra, etcétera.
La diferencia de género se establece mediante el determinante o el adjetivo que acompañe a este sustantivo invariable. Por ejemplo:
La o el dentista
El o la cineasta
El o la estudiante
Buen/buena dentista
Cineasta creativa/creativo
Estudiante desinteresado/desinteresada
También existen sustantivos comunes en cuanto al género que no tienen estas terminaciones. Entre ellos podemos mencionar:
criminal, cónyuge, intérprete, suicida, testigo, autodidacta... (Y sigue la lista; tarea para el hogar).
¿Qué es la refrescancia?
Dando una vuelta por un kiosco amigo podemos encontrarnos con un nuevo vocablo (o por lo menos uno que yo no conocía, y que la Real Academia tampoco): “refrescancia”.
Según los publicistas y fabricantes de variadas y conocidas golosinas, mientras disfrutamos uno de los famosísimos caramelos de miel y menta, podemos experimentar un nivel de "refrescancia" que equivale a 3 en su escala de 5 (nos lo hace saber un escrito en el envoltorio). Menuda sensación.
Si por un lado refrescar es disminuir el excesivo calor de una cosa, es decir: enfriar; y por el otro frescor es la cualidad de lo que produce sensación de fresco, o sea, frescura, ¿no sería mejor decir “nivel de frescura (en su boca)” que “nivel de refrescancia”?
Además, convengamos que encontrarse con alguien que tenga un “nivel 3 de frescura en su boca” es más interesante que encontrarse con alguien que esté experimentando un “nivel 3 de refrescancia”.
Comentarios y reflexiones serán bienvenidas para aclarar el origen de tan horroroso término, ¿o me parece a mí?
Bicentenario
El vocablo bicentenario se usa para indicar la fecha en que se cumplen doscientos años de algún acontecimiento.
Similar combinación se utiliza también para indicar un tricentenario (para los trescientos años). A los demás centenarios habrá que agregarles cuarto, quinto, etcétera.
La voz latina sesqui se emplea para indicar una unidad y media.
Similar combinación se utiliza también para indicar un tricentenario (para los trescientos años). A los demás centenarios habrá que agregarles cuarto, quinto, etcétera.
La voz latina sesqui se emplea para indicar una unidad y media.
Por ejemplo:
sesquihora – hora y media
Así, un sesquicentenario habría que festejarlo con una torta con ciento cincuenta velitas.
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